La inmensa vaca

Fue ese momento
que vimos bajar de la combi
a los buitres envueltos
en panes de paja
y los pateaban
para descuartizar a la inmensa vaca
enferma,
que empieza a escapar


y nosotros ahí, en campo de tierra.  

El ojo se hunde

No hay reino sin diferencia,
con un cielo igual
dentro de sí,
acorralado
por la recepción matutina
que otro en la niebla
sigue siendo el ojo,
intentando
el ojo hundirse
en el aleteo del pájaro
para exortar al tiempo,
para calmar el nervio
neurálgico

que atenta a Conurbalia.

René intenta soñar



El escenario hace rumiar
a los dientes
hasta quebrar
el amor que rumbea el día,
enigma indescifrable
que atraviesa el bonaerense,
en la destrucción
del recuerdo,
territorio
interminable de su pesar,
vacío
por el aire podrido
que vicia la bandera
que René busca soñar.

El Kabra hace su burla



El Kabra le impregna la burla
a los grupitos de poetas
que se juntan
en las adyacencias
del gran emprendimiento
inmobiliario de Palermo
y que hacen poesía
para el circuito.
Dice René que burla
a los editores que publican
eyaculaciones provocadas
por la impaciencia del vicio.

Burlarse del pensamiento
de Freud, de Agamben
y de Lupito
que hace performance
delesiana de la contorsión
del cuerpo,
burlarse, burlarse
de los presentadores
que repiten que este hizo esto,
hace esto, participa de aquello
en la página de aquél
y que conforma el colectivo
de poetas imaginarios
que intentan romper las bolas
desde allí
y de los que se cortan
un huevo antes de darle
a la señora que pide
un Split, dame un Split, dios.  

Canto de chicharras

No hay forma previa
hay canto en la visión
de una forma instantánea,
fotografía diluida,
deshecho de mezcla que emerge
de la fracción de todo
canto abrupto de chicharras.

Una araña en el sueño

Una nueva realidad empieza a tejerse cuando se levanta del sueño, y repite como entre la bruma de una revelación que las pruebas se mancharon que ya fueron, que ya no son lo que eran, lo que nunca habían sido todavía.

Colapsó en su sien

Hasta que un interruptor
colapsó en su sien
y se cobró
a la sabia Kabra
que antes atravesó
denodada
el sendero tránsito
en 
amor 
ado
hasta lo hondo
de lo otro,
hasta convertirse
en otro sin saber
que el nombre
se diluyó
en otro.

hacia millán